España es el país con mayor extensión agrícola de la Unión Europea y también uno de los más expuestos a los efectos del cambio climático: olas de calor más intensas, periodos de sequía más prolongados, granizadas más destructivas y heladas tardías que arruinan la floración de frutales y viñedos.
En este contexto, el seguro agrícola multirriesgo ha dejado de ser una opción y se ha convertido en una herramienta de gestión del riesgo imprescindible para cualquier explotación agraria que quiera garantizar su supervivencia a largo plazo.
¿Qué es el seguro agrícola multirriesgo?
Es una póliza que cubre la pérdida de producción de una explotación agrícola o ganadera debida a múltiples causas de naturaleza climática, biológica o accidental. A diferencia de los seguros tradicionales que solo cubrían un riesgo específico (como el granizo), el multirriesgo engloba en una sola póliza una amplia gama de coberturas.
¿Qué riesgos cubre?
Riesgos climáticos
- Granizo: uno de los riesgos más frecuentes y devastadores, especialmente para frutales, viñedo y hortalizas.
- Helada: daños en floración o en frutos ya formados. Especialmente crítico en almendros, cerezos y cítricos.
- Sequía: pérdida de producción por déficit hídrico. Requiere declaración de zona afectada.
- Viento huracanado: derribo de plantas, pérdida de frutos, daños en estructuras.
- Lluvia en exceso o inundación: pérdida de cosecha por encharcamiento o arrastre.
- Nieve: aplastamiento de cultivos y estructuras.
Riesgos biológicos
- Incendio de la explotación.
- Enfermedades y plagas cuando están declaradas oficialmente como epidemia.
- Muerte de animales por enfermedad en explotaciones ganaderas.
Otras coberturas
- Daños a instalaciones y maquinaria agrícola (en pólizas de explotación completa).
- Responsabilidad civil de la explotación agraria.
- Pérdida de ingresos por imposibilidad de cultivar la tierra.
Las subvenciones del ENESA: el gran desconocido
Una de las ventajas más importantes del sistema de seguros agrarios en España es la existencia de subvenciones públicas a la prima. El ENESA aplica descuentos que dependen del tipo de seguro, el cultivo y la comunidad autónoma, pero que en la práctica pueden suponer entre el 25% y el 55% de la prima.
Además, muchas comunidades autónomas aplican subvenciones adicionales sobre el precio ya subvencionado por el Estado, lo que en algunos casos permite contratar una cobertura completa por un coste muy reducido.
¿Cuándo hay que contratar el seguro?
Este es uno de los puntos más críticos. El seguro agrícola tiene plazos de suscripción específicos para cada cultivo, que generalmente van desde varios meses antes de la siembra hasta el inicio del período de riesgo. No se puede contratar después de que el riesgo se haya materializado.
AGROSEGURO publica cada año el Plan de Seguros Agrarios con las fechas límite de contratación para cada modalidad. Trabajar con una correduría especializada te permite estar al tanto de estos plazos y no perder la oportunidad de asegurarte.
¿Cómo se valoran los daños?
Ante un siniestro, AGROSEGURO envía peritos especializados que evalúan la pérdida de producción comparando el rendimiento real obtenido con el rendimiento asegurado declarado en la póliza. La indemnización se calcula sobre la diferencia entre lo asegurado y lo obtenido, aplicando los porcentajes de cobertura contratados.
Es fundamental declarar un rendimiento asegurado realista y actualizado. Infrasegurar la cosecha para pagar menos prima puede salir caro si el siniestro es importante.
Ganadería: el seguro pecuario
El sistema de seguros agrarios también incluye coberturas específicas para explotaciones ganaderas:
- Muerte de animales por accidente o enfermedad.
- Sacrificio obligatorio por disposición sanitaria.
- Pérdida de producción láctea o cárnica.
- Responsabilidad civil de la explotación ganadera.
Si tienes una explotación agrícola o ganadera y quieres conocer qué coberturas se adaptan mejor a tu actividad, contacta con nosotros.
