Seguro de Responsabilidad Civil Profesional en Madrid

Un error, una omisión o un consejo equivocado pueden acabar en una reclamación de miles de euros. La RC Profesional protege tu patrimonio y tu actividad. Para muchas profesiones, además, es obligatoria por ley.

Si prestas servicios profesionales —asesoría, ingeniería, sanidad, arquitectura, consultoría, abogacía, mediación…— respondes con tu patrimonio de los daños que tus errores causen a terceros. El seguro de Responsabilidad Civil Profesional cubre precisamente eso: las consecuencias económicas de errores, omisiones y negligencias en el ejercicio de tu actividad.

En Buendía Mediación —que como correduría también estamos obligados a tenerlo— conocemos bien este seguro. Analizamos tu actividad real y comparamos las pólizas que mejor encajan con tu profesión, tu facturación y tus clientes.

¿Qué cubre el seguro de RC Profesional?

Estas son las coberturas más habituales que comparamos para ti entre las principales aseguradoras:

  • Errores y omisiones profesionales
  • Defensa jurídica, aunque la reclamación sea infundada
  • Fianzas judiciales
  • Pérdida de documentos confiados por clientes
  • Infidelidad de empleados (según póliza)
  • RC de explotación complementaria
  • Daños patrimoniales puros a terceros
  • Retroactividad para errores anteriores (negociable)
Profesiones obligadas por ley: abogados, arquitectos y arquitectos técnicos, médicos y sanitarios, auditores, agentes inmobiliarios colegiados, mediadores de seguros o agencias de viajes, entre otras. Si ejerces alguna, no es opcional: es un requisito para trabajar.

RC General vs. RC Profesional: no son lo mismo

  • RC General o de explotación: cubre daños físicos o materiales accidentales (un cliente se cae en tu oficina).
  • RC Profesional: cubre los daños económicos derivados de tu trabajo intelectual: un cálculo erróneo, un plazo perdido, un consejo equivocado.

Muchas actividades necesitan ambas. Lo importante es que la descripción de tu actividad en la póliza coincida exactamente con lo que haces: un matiz mal redactado puede dejar fuera la reclamación más probable de tu profesión.

La cláusula "claims made": lo que debes saber antes de firmar

La mayoría de pólizas de RC Profesional funcionan por reclamación: responde la póliza vigente cuando llega la reclamación, no la que estaba activa cuando cometiste el error. Por eso es crítico mantener la cobertura sin interrupciones y negociar retroactividad al cambiar de aseguradora. Nos ocupamos de que el cambio no te deje huecos.

¿Cuánto cuesta una RC Profesional?

PerfilCapitalPrima orientativa/año
Consultor / asesor (facturación <150k€)150.000 €250 – 500 €
Abogado individual300.000 €400 – 800 €
Arquitecto técnico600.000 €600 – 1.200 €
Ingeniería (<1M€ facturación)1.000.000 €1.500 – 3.000 €

El precio real depende de la actividad, la facturación, el historial y las coberturas. Lo comparamos por ti sin coste.

¿Por qué contratarlo con una correduría y no directamente?

Como correduría independiente, no trabajamos para ninguna aseguradora: trabajamos para ti. Comparamos las pólizas de 12 compañías líderes, te explicamos la letra pequeña sin tecnicismos y, si algún día tienes un siniestro, te acompañamos en toda la gestión. Y todo ello sin coste para ti: nuestro asesoramiento es gratuito.

Preguntas frecuentes

¿Estoy obligado por ley a tener RC Profesional?
Depende de tu profesión. Abogados, sanitarios, arquitectos, auditores, mediadores de seguros o API la necesitan por normativa sectorial. Pero aunque no sea obligatoria, cualquier profesional que asesore o preste servicios intelectuales está expuesto a reclamaciones que pueden superar su facturación anual.
¿Qué es la retroactividad y por qué importa?
Es la cobertura de errores cometidos antes de contratar la póliza (pero reclamados después). Sin ella, al cambiar de aseguradora quedas desprotegido frente a tu trabajo pasado. Siempre la negociamos al hacer un cambio.
Trabajo como autónomo para una sola empresa, ¿la necesito?
Sí, especialmente en ese caso: si tu error causa un perjuicio a tu cliente principal, la reclamación puede ser proporcional a su tamaño, no al tuyo. Para un autónomo, una póliza de 150.000 € cuesta entre 250 y 500 € al año.
¿Cubre las reclamaciones de clientes aunque no tenga yo la culpa?
Cubre la defensa jurídica desde el primer momento, aunque la reclamación sea infundada. Los gastos de defenderse de una reclamación sin fundamento superan fácilmente los 8.000 €; la póliza los asume.