Empresas · Responsabilidad Civil

Los límites de tu seguro de RC: cómo saber si se te han quedado cortos

Tener "600.000 € de capital" no significa que tu seguro vaya a pagar 600.000 €. Si la póliza esconde un sublímite de 150.000 € por víctima, ese es tu techo real ante un accidente con un herido grave. Y lo que falte lo pagas tú.

Volver al blog

Cuando se contrata un seguro de responsabilidad civil, casi todo el mundo se fija en una sola cifra: el capital. Pero una póliza no tiene un techo, tiene varios, y el que manda en cada siniestro no siempre es el más alto. Además, las indemnizaciones suben cada año, mientras que el capital de tu póliza se queda como estaba el día que la firmaste.

En esta guía te explicamos cómo leer los límites de tu póliza, por qué se quedan cortos con el tiempo y cómo calcular la cifra que de verdad necesitas.

Si el daño supera el límite, la diferencia es tuya

El seguro paga hasta el límite contratado. A partir de ahí, la deuda con el perjudicado no desaparece: la asumes tú. El Código Civil lo dice sin rodeos: el deudor responde "con todos sus bienes, presentes y futuros" (artículo 1911). Si eres autónomo, eso incluye tu patrimonio personal; si tienes una sociedad, responde la empresa con todo lo que tiene.

Los techos de una póliza de RC

LímiteQué significaPregunta que debes hacerte
Por siniestroLo máximo que paga por un mismo hecho, sumando todas las víctimas y daños¿Cubre mi peor accidente razonable?
Por víctimaLo máximo que paga a cada persona perjudicada¿Basta para un herido grave?
Por añoLo máximo que paga en un año de seguro, sumando todos los siniestros¿Aguanta dos siniestros graves en el mismo año?
Por garantíaEl tope de cada cobertura: patronal, locativa, productos…¿Alguno se queda muy por debajo del general?

Límite por siniestro

Es la cifra que aparece en grande en la póliza. Ojo con la llamada cláusula de siniestro en serie: si un mismo error o un mismo producto defectuoso causa daños a varias personas, muchas pólizas lo cuentan como un único siniestro, con un único límite para todos los afectados.

Sublímite por víctima

Dentro del límite por siniestro, muchas pólizas fijan un máximo por cada persona perjudicada. Es muy habitual en la RC patronal, la que cubre los accidentes de tus propios trabajadores, donde no es raro encontrar sublímites de 150.000 o 300.000 € por víctima dentro de pólizas de 600.000 € o más. En un accidente con un único herido grave, tu techo real es el sublímite. Ya lo avisábamos en nuestra guía de RC para comercios: es la letra pequeña que más caro sale.

Límite por año

Es lo máximo que paga la póliza en un año de seguro, sumando todos los siniestros. Si tienes 600.000 € por siniestro y 600.000 € por año, dos reclamaciones grandes en el mismo año compiten por la misma bolsa, y la segunda puede encontrarla medio vacía. En las pólizas que funcionan por reclamación se suman además todas las reclamaciones que llegan en el año, aunque vengan de trabajos de años distintos: te lo contamos en nuestra guía sobre la cláusula claims made.

Sublímites por garantía

Además del límite general, cada garantía puede tener el suyo: RC patronal, RC locativa (daños al local que tienes alquilado), daños a bienes de clientes que tienes en custodia, RC de productos o de trabajos terminados. Una póliza de 1.000.000 € puede cubrir la RC locativa solo hasta 150.000 €, y un incendio en un local alquilado supera esa cifra con facilidad.

Franquicia, defensa y fianzas

La franquicia es la parte de cada siniestro que pagas tú. Y conviene comprobar si los gastos de defensa y las fianzas se descuentan del capital o van aparte: en un pleito largo, la diferencia se nota.

Por qué las indemnizaciones suben cada año

Para valorar daños personales (lesiones, secuelas, fallecimientos), los tribunales toman con mucha frecuencia como referencia el baremo de accidentes de tráfico, también cuando el daño no tiene nada que ver con la circulación. Y ese baremo se actualiza todos los años:

AñoActualización del baremo
2022+2,5 %
2023+8,5 %
2024+3,8 %
2025+2,8 %
2026+2,9 %

En cinco años, las cuantías han subido un 22 % acumulado. La actualización de 2026 se publicó en el BOE el 18 de febrero y se calcula con el IPC del año anterior. Tu póliza, en cambio, no se actualiza sola: un capital contratado en 2021 cubre hoy bastante menos daño que entonces.

En los casos más graves, las cifras se disparan. Una lesión medular en una persona joven puede superar el millón de euros de indemnización cuando se suman las secuelas, la ayuda de otra persona durante toda la vida, la adaptación de la vivienda y los ingresos que deja de ganar. Con 300.000 € de capital, la mayor parte de ese siniestro correría de tu cuenta.

Tu negocio ha crecido; ¿tu póliza también?

El otro motivo por el que los límites se quedan cortos es que la póliza se calculó con el negocio que tenías cuando la contrataste:

  • Más facturación, más empleados, más clientes. Más actividad es más exposición. La ley obliga a comunicar a la aseguradora los cambios que agravan el riesgo y, si no se hace y ocurre un siniestro, la indemnización puede reducirse en proporción a la prima que se dejó de pagar (artículos 11 y 12 de la Ley de Contrato de Seguro).
  • Actividades nuevas. La póliza cubre la actividad que describe. Si ahora instalas lo que antes solo vendías, o elaboras lo que antes solo servías, esa parte puede no estar cubierta.
  • Contratos que exigen capitales mínimos. Muchos clientes grandes, centros comerciales y administraciones públicas (en sus pliegos) piden un capital mínimo y un certificado del seguro. Si firmas un contrato así, tu póliza tiene que estar a la altura antes de empezar.
  • Primer empleado o local nuevo. Con el primer trabajador necesitas RC patronal; con un local alquilado, RC locativa con el capital que marque el contrato.

Cómo calcular tu cifra en cinco pasos

Las tablas de capitales por tipo de negocio sirven de orientación (tienes una en nuestra página de seguro de responsabilidad civil para empresas), pero tu cifra depende de tu riesgo concreto. Te proponemos este método:

  1. Piensa en tu peor siniestro razonable, no en el más probable: el herido grave, el incendio que pasa al local de al lado, el producto defectuoso que llega a muchos clientes, el error que paraliza la obra de un cliente.
  2. Cuenta a quién puedes dañar y a cuántos a la vez: público en tu local, clientes en sus casas, tus trabajadores, los vecinos.
  3. Revisa lo que te exigen: tu colegio profesional, tu contrato de alquiler, los contratos de tus clientes y la normativa de tu actividad. Esa cifra es un mínimo, no un objetivo.
  4. Mira los techos pequeños, no solo el grande: sublímite por víctima, límite anual y sublímites por garantía. Que ninguno quede muy por debajo de tu peor siniestro.
  5. Pide precio con dos o tres capitales distintos. Duplicar el capital no duplica la prima: suele encarecerla bastante menos, y a menudo es la mejor relación entre coste y protección de todo el seguro.

Cuándo revisar tus límites

  • En cada renovación, aunque tu negocio no haya cambiado: las indemnizaciones sí cambian.
  • Cuando contrates personal, cambies de local o abras otro.
  • Cuando empieces una actividad nueva o firmes un contrato que exija un capital mínimo.
  • Cuando tu facturación crezca de forma notable.
  • Antes de cambiar de aseguradora: compara techos, no solo precios.
Consejo de Buendía Mediación: pide el cuadro de límites y sublímites de tu póliza actual y ponlo al lado de tu peor siniestro razonable. Si quieres, lo hacemos contigo sin coste y comparamos con otras compañías cuánto cuesta subir los techos que se hayan quedado cortos.

Si tu actividad es profesional (asesoría, ingeniería, consultoría…), los límites se leen igual en la RC profesional, aunque allí el riesgo principal no son las lesiones sino los perjuicios económicos que puede causar un error.

Fuentes: Código Civil (artículo 1911), Ley 50/1980, de Contrato de Seguro (artículos 11 y 12) y resoluciones anuales de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones que actualizan el baremo (la de 2026, de 3 de febrero, publicada en el BOE del 18 de febrero de 2026). Este artículo es informativo: los límites aplicables son los de las condiciones de tu póliza.